miércoles, 26 de junio de 2013

A ningún lugar


Corre preciosa,  corre

a ningún lugar,

donde se rompa el cristal                                

sin tañido de campanas

por falta de anidar,

entre tus manos llevas

al viento con yesca,

la hoguera no está vencida                          

y subsiste la ventana

por la que te filtras

con sinfonías de alientos

enteramente por partes

con tu secreta indecisión.


Sonata de pigmentos

que se oyen y se ven

que  se leen sobre

la hierba de esta cuenca

de  labios que gustan de besar.


La naranja que viste

el semblante tierno, duro,

en la granja pintada de azul,

en el huerto donde la más bella flor,

captura el rocío,

ante ti estoy como espejo

en distinta dimensión ambos atrapados,      

hasta que alguien cruce el umbral


y en ese mensaje nos volvamos amar.

Solsticio de invierno



Se olvidó el sol brillar

en la faz de los delirios,

de un lugar que procura

alumbrar las noches                                                                    

con trajes anti radioactivos

y máscaras anti gases.

Lo que escribo

quizás no sea mio

ni de otro

que quiera decirlo

sin palabras,

que se pueda defender

de la borrasca cotidiana

que ingresa por cualquier ventana

donde el sol se olvidó brillar.

La tenaz lucha insuficiente

instintiva actitud suicida

quizás no sean mías,

ni el conjunto de soluciones

ni el acelerador de partículas

de imágenes ajenas,

quizás se olvidó el sol brillar

a  orillas del mar


y en la mesa de cenas servidas.

En busqueda

Te he de buscar

en juegos sin tregua

de  jardín de infantes.           


Como un hallazgo

posible de felicidad

te he de buscar.

Donde se haya olvidado

desde siempre

la funesta idea

de la razón conveniente,

del crimen

de dedos longevos ,

de lenguas de fuego,

de descuidos adrede,
de gritos en silencio

de otro crimen permitido.

Cuanto bueno perdemos

en el cada día

de nuestra historia

que se repite una y otra

a la mitad del barranco.


Te he de buscar

en ningún kit

de ningún paquete,

de ninguna oferta,

en ningún basurero

de  imposible reciclaje

de supermercados transgénicos,

en ninguna abyección

de ningún sistema.
 

Hay algo en esta búsqueda

que no se conforma


ni está conformado.

lunes, 24 de junio de 2013

Amor

Cuando hacemos el amor

se rompe la barrera del sonido

a varios mach,

para escuchar el gemido


de nuestros cuerpos agónicos

en nuestras manos sinestésicas.

Cuando hacemos el amor

se rompe la barrera de la luz

y la energía

que es igual a la masa

por C al cuadrado

no alcanza sentido.


Y viajo inverso a la expansión

hasta llegar al mismo centro de la gran explosión,

y leo en tus ojos nebulosos 

el mas bello poema del universo

que puede hacer de nosotros 

cóncavo y convexo

y la gravedad sólo nos alcanza


unos instantes en caída libre de los 

cuerpos

hasta que un rayo desprendido                                     

de las tormentas de pasiones

nos funda, nos confunda

en una suspensión ingrávida

de sueños que amamos

hasta comenzar la vida nuevamente

en líquidos de fricción adecuada.

y convertidos en criaturas termógenas

capaces de romper en partículas

cualquier frió,por mas intensa que sea su naturaleza. 

Hacemos de nuestros núcleos atómicos 

fusión a escasos grados febriles de a dos

que integra materia y energía

la reacción en cadena 

de todas nuestras cadenas y lógicas

que nos atrapa


sin espacio ni tiempo

en un aguacero elástico

de formas y colores.

Cuando hacemos el amor

en resumidas cuentas

nos hace él a nosotros y habita perenne.
                                                                                           

 

martes, 18 de junio de 2013

Mi valiente futuro


Le enseñé a leer en  mis miserias

¡cuánto lo amo!

cuánto vale el tiempo dedicado

en la delicadeza del viento

de un instrumento en do mayor sostenido.

Tuve el valor de enseñarle

-  aunque como todos -,

mi yo también temerario
en la dolorosa verdad

de una guitarra distorsionada.


Le enseñé a leer en mis ojos

cuán amargo puede ser el trago

que no me trago.


Tuve el valor de criar un hijo

a  tiempo completo

 y dedicación exclusiva,

le enseñé amar a su madre

como siempre... ausente,

y escribir los cifrados

con el fuego de las entrañas.

Le enseñé a llenar  vacíos

con las lluvias y los insectos

y  arcoíris y piscinas y skate and bike

y numerosas tardes a solas

y muchos viajes a cien kilómetros por hora

y la bajada del camello

y conocer los puntos cardinales

y encender  fogatas,

y  resolver ecuaciones

y  mirar las estrellas

y ambos descubrir

que a las cinco de la mañana

cruzan los cielos

los satélites móviles,

y a compartir todo.

¡Confieso que fue difícil!


Le enseñé los Andes profundos,

a llorar de dicha y reír de agotado

le enseñé a curar las heridas

profundas  en el andar clavadas

en  pie mi amor herido,

le enseñé a leer en su nombre

el centro del calendario

a ser honesto consigo mismo.

Sin preparación para ser padre

lo intenté y no fue un sueño,

él camina como un templario

de la orden que solo él y yo

sabemos. 

Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...