jueves, 5 de diciembre de 2013

Una rosa blanca




Se hace comprender con unas cuantas faltas ortográficas

que por la premura del tiempo a veces son necesarias,

más allá de esa calle que corre de oeste a este

y que se traga incontables partes de atmósfera

como si la vida sirviera para el experimento

se halla el jardín del encuentro, ese pequeño espacio

donde el abovedado universo nos alumbra con deseosos destellos,

ahí puedo verla ligera de prendas para el calor que hace

y sentir que mi eternidad no es sujeto, ni verbo, ni predicado,

tiene forma, peso,  ocupa un lugar y gravita.

Mientras nos leemos percibimos el tiempo a son de respuestas

para ninguna pregunta que se suelta en silencios palpitantes,

quiero romper el hechizo de realidades dudosas que atrapan

y más allá de admitirnos tal cual en el reflejo nos descubramos

y paseemos los ojos sobre nuestras pieles en pausadas caricias.

Pétalo sobre pétalo entre rosas blancas y rojas .



miércoles, 4 de diciembre de 2013

Me intuyo





Son las cinco de la tarde

de un día con una lluvia cualquiera,

un caudaloso río de vehículos y multitud

corre imparable entre nosotros,

la acera embarra mis pasos

o simplemente me diluyo.

Un año atrás garabateaba

con escasas palabras,

con la ineptitud y el desbarajuste

de intuirme libre o liberto o ambos

mi propia y delirante tragedia.

La poesía llama sin rostro ni mano,

como fue que llegó,

a que hora y de donde,

pero ahí esta incesante

componiendo, traduciendo

sola y en compañía, 

princesas de flores,

desde una calle desde un día,

desde una simpleza prudente

hasta un sabio bosquejo,  

estrellas parlantes, palpitantes
  
príncipes de hiervas y contiendas

corazón sin nudos ni dudas,  

por fin algo bueno pasaba

la fantasía me tomo por asalto

para extirparme de la realidad

tal cual es, tal como es

para llevarme a la realidad

tal y como deseo que sea, 

en ese rincón vale más

lo que no vale en  la tierra,

las letras se juntan,

soy un buscador de palabras

que puedan cifrar lo que llevo dentro,

y  si no fueran suficientes

las tendré que hacer sin llegar

a convertirme en hacedor.

Para mirarme libre es preciso antes

cerrar los ojos y que fluya,

sin repeticiones.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Descoincidencias

 


Reconozco la melodía que alguien más escucha

a volumen alto por las inmediaciones,

el afligido círculo armónico

debe estar en la escala menor de SI,

mi temperamento es diferente

a la mañana que se regala con escaso sol,

viento frío y goteos sobre la avanzada primavera,

comenzó adviento,  este domingo

que extrañamente es el primero del mes

de diciembre, el último del año sensato.

En los ojos de la adivina se deshacen

las líneas de mi mano como el humo

del incienso con el que alguien nos contamina,

los espejos donde me reflejaba horrible

se hallan lejos del camino a donde no volveré vista atrás

a modo de adornar  el fracaso lo llamaré pasado,

ahora vivo lo que otros ven y viceversa.

Escuché historias complejas que las admití

como recibo la realidad  sin escudriñar

si es verdadera o falsa, haciendo lo que todos

hacen, viviendo por inercia y costumbre ajena.

Vamos a cambiar la constante por la incógnita.

Ese héroe de tragedia griega que habita en mí

no quiere marchar a ninguna guerra por ninguna causa,

ese conquistador romano que me ocupa,  

deja su legión,  escudo, lanza y espada

por  descargar de la espalda la aflicción y andar más allá del fin,

ese hebreo con quien negocio mis miserias

quiere llegar sin dudas a su meta,

ese aborigen americano que fluye en mí

quiere encarar con júbilo la supervivencia,

ese pintor surrealista quiere hacer el amor con ganas

aunque la vida se empeñe en descoincidirnos.    
 


  




Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...