jueves, 3 de julio de 2014

Ecos







Todos  quieren

y lo que quieren no es poco.

¿Qué es lo que quieren todos,

 acaso todo?  ¿Y quiénes ofertan

lo que todos no pueden pero quisieran?

Cultura de masas, cultura global.

Los ecos corren

por los rincones más apartados,

las vidas en nada cambian

es solo un deseo,

mírala por donde viene,

qué es lo que viene tocando,

azules flores de multi rayos,

poseo voces que agravian

como boca que caricia

y labios que besan,

cuando tu voz escucho

mi silencio nace,

romanticismo en rocas de ceniza,

que  me empalague

el realismo sin dulzura,

el oro no está en las retamas,

ni en la rubia cabellera,

el pos modernismo de plomo,

de mercurio sobre campos,

cae de bruces donde la mar

rebate y canta sin luna,

su marea alta me inunda

vuelvo dentro de una gota

y su baja me exprime,

solo tú  y yo quedamos

para disipar el sortilegio algebraico

de carne y purpura,

atril con pentagramas que anotan

canciones de rostros extremos,

pronto se vio el sol como esqueleto

de los grandes avances,

la información no se destruye

ni se crea y todo lo transforma

en el gran teatro

de la universal devoración,

pero subsisto como despensa,

hacia la soledad de sus trasfondos

nacientes y vividos,

testimonio de perennes

y de ningún modo,

podría surgir aún algo justo

o ya dejó de serlo

por demasiado hablarse.






miércoles, 2 de julio de 2014

Sueños nada más





Quiero que tu sabor me mire.

Uno tras otro los segundos

entraban en sueño,

sin perder los matices

ni la osadía, ni La única flor

de la pradera encendida

por su propia luz,

ni su mirada prismática   

aunque se dejara de ver,

felices  los párpados cerrados.

Los minutos se cubrían la cabeza

con una manta verdecida

por el tiempo que nos junta

inexorablemente  en la luna.

esa esfera de anhelos y no se que mas

que brilla con tu amor y el mio. 

Yo sueño, tu señas

nosotros soñamos y Morfeo

sin sueños por estar en todos,

poco a poco me has querido,

¿cómo es que estás en mis sueños?

Si estas horas alguien

las hubiera hecho, las reconocería,

solo el ensueño estaba aquí

el resto había dejado de pertenecerme.

sin alcanzar ver mis pasos, andaba

campos de Lima, soles apagados,

cuando las sombras quieran ser colores,

a ritmo de sones y semillas,

cuidad sola espiral y vértigo,

se envuelve en el silencio

de algún pasajero noctámbulo,

mientras yo sueño, tu sueñas

y vaya a saber, si todos soñáramos,

la lechuza cuenta la leyenda

siempre he dicho compañera

aunque sea masculino,

y le pregunto como si respondiera

entre los dormidos que mueren sanos.

Si volviera la cabeza quizás te miraría

entre los minutos, los segundos y las horas.






martes, 1 de julio de 2014

Terapéutico







Son las doce como si fueran los doce,


no sé si es una noche fría o un

silencio sin estrellas,

embrollos de palabras,

aún es penumbra

para el ser que lucha

con puños, codos, rodillas,

esquivando las manos extrañas

que abren el vientre

de una mujer encinta,

conflicto de leyes que nos tienen

trabados, anulados, confundidos,

para que se expandan los dominios

¿quiénes creen que la vida

es un truco de la muerte?

¿Quiénes nos hablan de suerte?

Pensamos en volvernos viejos,

dátiles, pasas de uva o ciruelas,

reflejo,  sombra y olvido,

quiero ser una criatura.



Nunca atraída ni amansada







Cómo  te vestiste de flor


en la glorieta sin charanga

en la pileta sin agua,

cómo llegaste hasta aquí

sin moverte de ahí,

cómo me alimento de tu mano

si no soy palomo de parque,

cómo creces  hacia el cielo

pintando tu silueta,

cómo el fluido llegó hasta ti

sin empaparlo todo.

Nunca atraída ni amansada.

Que otro abandone el empeño,

yo iré por tus faldas

que rutilan por calles del este

para saberme y admitir

lo pichiruche y ajetreado.

Las luces hablan

con intolerante dulzura.

Los olvidos colorean

la puerta de un mundo  ignorado,

acaso real, acaso imaginado,

mientras vas mujer sin vuelta,

en tus ojos aprendo a remontarme

y a derribarme cuerpo a cuerpo,

a cobrar un peso nuevo

y a llegar a cero,

a saber mi forma humana,

a borrar el desenfado

del abrazo bien dado

y a huir de la réplica

cantando para adentro

la canción de Manzanero,

a reconocer en tu reflejo

complicidad y equivalencia,

a ser llovizna y pies en el suelo,


algo o todo violento como tierno,

a recostar y despertarme,

olfateando tu piel a la distancia,

a des aburrirme  sin pausa

y sin hastío, vivir sin tregua.
  





 


Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...