domingo, 14 de septiembre de 2014

Aquella pradera






Aquella pradera

que el sol no abandona, 

donde los perfumes se encuentran de paso,


sube de rato a rato

una florcilla ataviada 

con agua y perspectiva,

lleva las ofrendas del universo,

barro de alturas capullo encarnado,

hierba de espesura,

refinada raíz, ensalmo de alegría,

fue como nunca y siempre,

allí donde no se prorroga nada,

para hallar lo que estaba esperando,

sin que te toque el viento,

la larga noche o el radiante amanecer,

tan solo la mano de lodo de la misma tierra,

y la fuerza de los trigales y las vides,

la yema que madura escuchando 

correr el agua pura, donde se formaron tus ojos,


y tu andar hecho para mi en el confín,

mi corazón resistió aludiendo tu boca,

necesitando tus labios. 















  





    



   




jueves, 11 de septiembre de 2014

En ti la tierra madura







En ti la tierra madura

hacia los cielos de mandarinas,

en el sonido de tu nombre se aclara

la mas profunda ignorancia,

en tu mirada se estrella la noche 

con viajeros eternos, enteros

abrazados por abundancia de lumbre

recién desbordada de tus manos libres,

de tus entrañas fluye el agua del arroyo

que se vierte en mi canto, en mi centro,

en el latido del universo añil navegante. 


Estamos vivos bajo una enredadera de jazmín

 intentando existir en palabras, figuras, música


cuando ya somos irremediablemente 

amor para amar,  en el polvo que aveces corre

con el viento en contra.

martes, 9 de septiembre de 2014

Impresiones









Entiende que me hacen falta sus signos,

una morisqueta marina agridulce,

vale decir, una señal sigilosa

de los bucles impresos de olvido,

¿hay mas caracoles en el camino?

no solo con la palabra uno rasgos 

la belleza, su alivio, sus apetitos,

como toca sobre la madera,

la luna va llena de ella,

en el preciso instante 

que enmudece el tonillo


y copia pega guarda

vuelve a cargar corta escribe

abre una pestaña mas

se rompe el aire publica

comenta va al perfil comparte

marca un me gusta 

en la rama de un pino en muda

descarga aplicación al verla

se subleva el viento violeta,

emoticona timbra suena interfaces

juega foto a los peñascos del amor

una a otra red social pulsa observa

marca contraseña ingresa sale

explora multimedia se destierra

sacude zapatos concluye 


batería baja toma corriente

muerde, mientras cuenta llora.

arroba correo cargando

arroba punto lo que sea,

clickea anticlick barre imprime

borra a la papelera de los binarios contactos elimina

¿algún día ella se llamara eso?.

  
















lunes, 8 de septiembre de 2014

Voy descubriendo








Los suburbios del pensamiento los desconozco,

apenas estoy situado en los umbrales 


rodeado de extravíos y lagunas 

como simple mecanismo de defensa,

habemus los que cortamos por lo sano,

no me avergüenza saber que no lo es, 

otra envoltura para los mismos huesos, 

renacuajos sedientos condensando imágenes.


La noche tiñe de azul el mar

y la oscuridad me abraza de frente,

hay besos liando bocas en un enredo

de cables y chips novedosos,

mi amor sabe amar sin paliativos,

sin rinocerontes ni rascacielos,

otra mirada atravesará la primavera,


no temo que sea la que nunca conservé,

hay mas de un muerto por cada estadística

y una barra para cada abstemio,

hay una ciudad cansada y sin sueño,

los bomberos corren contra el tráfico,

alguien cierra los ojos masticando chicle

en medio de un paisaje de miradas atentas,

todos los relojes no concertan cuando laten,

tic tac, tic tac industria obsoleta 


hay un comensal para cada feria,

excita ver los diodos rasgando la luna,

al fin me toca con su saliva en sílabas,

y me enderezo en un espasmo rojo,

a pocos voy descubriendo como lavar la tierra





  













Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...