miércoles, 5 de noviembre de 2014

Noviembre







A coger los leños

para calentar los intervalos,

abrigar el sol,

y quemar las horas.

Corazón mío, soberana de la 

fronda  y de la aurora,

esfuerzo inconmensurable

para no perderse en el frío.

Saboreo el fulgor de tu reino

de olivo, de  tregua y ánimo,

levantas en tus manos azules

los aromas de las hierbas.

Melodía firme de los hechos,

la respuesta de alguien,

horizonte de miradas

rostro de besos y memorias,

soledad de tálamos,

metamorfosis de proyectos

a paladares benditos

que traen contigo la confianza.

Qué fortuna haber llegado


para andar este noviembre. 



























martes, 4 de noviembre de 2014

Como soy







Te amo como puedo,

no como quiero,

te amo con lo que queda, 

con lo que soy,


a veces entre tristezas súbitas,

ahí donde nos encontramos

antes de habernos dividido,

antes de habernos olvidado,

aunque no soy el sosiego

aquí en lo profundo,

te amo cuando termino de amar,


pero no como siempre,

si no con todos mis restos, 

con los hasta luego, 

con los jamás

con esa procedencia 

que te repite en la tierra,

con las calles lentas,

y la transparencia del crepúsculo, 

con ese color que pinta 

el desierto y el otoño,  

de esta manera es como soy.

Hace espejos que no me miro en los días, 

hace días que has convencido al trigo,

con tu boca de mezzo soprano,

te llevo conmigo a conocerme 

como único ser,

y cocer los te amo hasta el alba,

hasta el fin de los pulsos

entre advertencias y premios,

cuando se acaben los compases

y la melodía siga reiterándote

te amo como soy y no de otra manera. 







  
























lunes, 3 de noviembre de 2014

Sí te digo la verdad







Sí te digo que no miento no lo creerías

aunque tu seas la verdad,

ves como se rompe la noche,

cómo la bandada se destina al sur,

y en tu sangre el universo subsiste,

con usos escogidos y telúricos.

Sí te digo la verdad, no mientes.

Corren las aguas en tus ojos,

de ellos el suelo bebe,

en tus manos germina la semilla,

y se juntan todos los principios de la vida,

llegas como una rosa libre,

como las gotas que suelta la vid

sobre nuestra sed de cristal.

Chubasco de milagros que se escurren

en tu cuerpo y te besan la marcha,

humedecen la oposición perfecta,

la expresión precisa, el gesto completo.

Si te digo que miento, ¿no me creerás verdad?

porque no hay nada que te suprima de pronto,

no hay luz que te asombre en el día,

ni trance que te niegue la vida,

no hay aurora que te ate a una viga,

nada que te encierre en tu propia carne.

























domingo, 2 de noviembre de 2014

La ley de la atracción




Esta mañana, este medio día,

la mesa servida, la fruta escogida,

la ley de atracción 

de los polos opuestos,

aquella nostalgia se queda sentada

y me da un vistazo con sus ojos castaños,

el gato resuelto en el tragaluz  ventilado,

aquellas arruga de una sonrisa vascongada,

mientras sea por reír, no incomodan las rayas, 

el beso inmenso que viene de tu pequeña boca,

¿a donde me llevan las calles con sus nadería

y mis pasos al sol como un depurado?

al este se guisa la carne

huele el tomate y la pulpa sudada. 

Esta manera de saberme,

de aceptar que soy parte de las chuchería,

otra sonrisa desmenuza la alegría,

un otoño varios versos

mis manos de primavera

donde aprendí a leer todos los signos,

la que me llevó a alzarme y desplomarme,

la que le sacó acordes a la guitarra gitana,

la que sabe pararse en un escenario

y decir lo indispensable bello,

ese canto por interno de aleluyas,

aquel encuentro de entusiasmos,

las señales que no dejan tus pasos,


el amor en los tiempos del ebola,

lo dije, ves lo dije, no hay que dejar de decirlo,

este día  vino conmigo y se irá mientras duermo.





 





 

sábado, 1 de noviembre de 2014

Tolerancia





Soy el viento diurno que revuelve

el firmamento y canta,

luego de tiritar con los astros de la noche,

a pesar de todo, hogaza 

que amanece, no sé si como siempre,

simplemente una pizca al oeste del sur,


pronóstico y fuga, retroceso del dolor,

una espera en sueños bronceados,

bajo cualquier nube 

dentro de la fiebre de primavera,

inserto en le estrépito,

bordador de los aminores,

el sin embargo te quiero,

aquella ave de paso sedimentada.

Soy el niño que fui

el que en la inmensidad se pierde,

sobre tantos desechos,

todavía un trocito de miedo,

una mirada que indaga, 

corazón que busca,

un rastro de fe en la urbe,

las huellas del horror


fatigadas de tránsitos.

Soy la brisa que quiere decirte al oído,

uno del tropel que inunda la calle,


tolerancia constante.














Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...