jueves, 4 de diciembre de 2014

Tu boca, rebosada de entusiasmo







El cuarto del doceavo mes.

Todo lo de antes fue desvaneciéndose,

por entre las extremidades amplias

y el calor de nuestra pira,

entre los sueños, que sueñan conmigo.

No hay quien detenga

la mirada de tu deseo. Sueño contigo,

esto es cierto, pero sigue soñando,

el porvenir, vendrá con huellas azules,

y abundante miel, las papas fritas


languidecen por el ultra violeta.

Nadie puede suspender el flujo del alba,

ni estancar el caudal de tus besos,

tampoco apagar la luz rosada de tus mamas,

y ocultar el perfil de la luna en tus nalgas.

Tú eres mujer y yo hombre sabiéndonos amados,


dejemos que los cuerpos hablen

el verbo para el que fueron formados,

con el tacto de tus entrañas,

temblor en el instante que sucede.

resplandor húmedo, silencio verde,

luz escarpada en tu vista.

El firmamento, contraste de tu talle,


cierra sobre ti sus flancos,

traspones la espesura del cosmos

con un destello de tu esencia azul,

porque tú siendo como eres,

sueltas al amor desde tu ojos

e ionizas el prestigio de la naturaleza.

Amo, tu presente natural,


tu piel de cerámica cocida,

tus dedos de manantial,

tu boca rebosada de entusiasmo. 









































lunes, 1 de diciembre de 2014

Naturaleza







Azul planetario, azul profundo,

ahí me reconozco habitante,

reparo cuanto hay

quebrado entre nosotros,

Ambos hacemos una sola hogaza,

un grano de cosmos sobre el barro,

un solo aliento sobre el asfalto,

en las calles que calzamos.

En el regazo donde descansa

algún verso y ebullen tus caderas,

me anudo a ti, no con cuerdas

sino con esencia verde,

lo veo todo, te respiro fuerte,

tenaz, cogido a tu cintura

pintando en tu pandero mis deseos.

Los términos son ecos universales,

nuestra dicha no dice, pero no calla,

quiere volver al punto donde

el amor nos haga,

de todos los indicios escogimos el hoy,

sujeto con el perfume

de cada una de tus aberturas.

Navegar en tus ojos es saberme,

aceptar que soy esta pequeñez,

que se rehúsa a desmembrar la paz,

como a los pétalos de la noche.

tu y yo, ahora nosotros, no tenemos

conclusión, venimos y vamos

mientras vivos,

somos la infinitud de la naturaleza.




Esta no es una posdata sino un encabezado

                         Te amo.










































Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...