lunes, 13 de mayo de 2013

Orando

Orando

Necesito el mar 


horadando tus orillas,


en el interminable vaivén,


de los tiempos, de la marea,


ir y venir, de los afectos, de los 

días.


Necesito la sombra 


de los viejos bosques, 

de la tierra


de la semilla,


del húmedo invierno,


del sol de primavera.


Necesito el cada día


que me nutre la vida,


de la noche y el descanso


correctamente horizontal, 


de la oscuridad y el silencio,


de latidos claros y labios 

juntos,


de quietud mansa, de 

esperanza,

necesito la luz del día,


otra vez el día,


y cuantos sean necesarios


necesitar en vida


el reflejo de tu alma en tus 

pupilas,


pura,con la mar orando en 

las orillas,


las lagrimas sanan las heridas,


déjame hacerlo,


pulverizar el dolor


con la fuerza del olvido


en el olivar, en el huerto


nadie esta vencido.


Necesito de los vientos,

de la reacción en cadena,

de los fotones en cóncavo 

simétrico


del incansable inconsciente,


del inhalar y exhalar, oxidando respiro

del latido percutivo,


involuntario amigo, pendiente,


mientras vivo.


Necesito del ancho mundo, 


mas que de los ajenos 

muros


de tu mente, del espacio,


lo que necesito mas,


es tu amor,


por el que estoy vivo y muero

con paciencia

Una partida de ajedrez

Los deportes siempre llamaron mi atención y dedicación, he 
jugado y practicado casi todos, desde el llamado deporte 

ciencia que cultive de muy pequeño y hoy en día nos entretiene a mí y a los hijos de mi heroína hermana Patty, Heroísmo que explicare oportunamente, nunca fui excepcional pero deje pensando a más de uno, guardo un especial aprecio y simpatía con uno de mis primeros contrincantes, un sociólogo reconocido por su capacidad analítica, por su honestidad y pulcritud política y su compromiso por hacer de esta, una actividad elevada, por lo tanto lo calificaré sin exagerar ni mentir como el gran Manuel,  el es amigo de mi madre y su profesión lo  lleva por todos los rincones de nuestro país, tiene una familia notable y más o menos reciente en Perú, su padre un arquitecto genialmente empírico de origen ibérico, de la generación de Salvador  Dalí, Pablo Picasso, Luis Buñuel, no tengo claro porque dejó su patria, pero no importa, y tampoco creo que sea cubista ni surrealista  por la obra que realizó en el olivar de San Isidro, y en la famosa Plaza San Martin. Una tarde llegó Manuel de visita a  casa,  nos encontrábamos en Huancayo en la casa de mi infancia, hacía  meses  que recibí de regalo de cumpleaños un juego de ajedrez, los paseos que daba recorriendo la casa  sujetando el ajedrez,  eran mayores que los partidos que jugaba, era mi oportunidad de extender el tablero sobre la mesa de centro, de colocar rey negro en casillero blanco, torres  flanqueando los extremos del tablero, dieciséis peones en fila como carne de cañón, para la avanzada, no serán los últimos sino los primeros en caer, los cuatro caballos dispuestos a saltar sobre todo y todos,  los alfiles en mismo número  acompañando al lado a  los monarcas  para un ataque en diagonal, la reina, la más intrépida para desplazarse con encanto casi clásico casi griego pero lejos de Zeus  y el súper vulnerable rey, no sé por qué  lo relaciono con el Borbón  reinante, siempre me pregunté si descendía de San Luis o si habría alguien que en Francia lo añora, como él añora Francia,  lo que si se es que tiene un ímpetu para callar a los soberanos por la voluntad de los pueblos o un positivismo en negativo ingenioso y  aunque me cueste el anonimato, o el reconocimiento de la Real Academia de la Lengua por un otorrinolaringólogo, o todos los anteriores, en esta partida no hay yerno que valga, por llevarse lo que no es suyo, es mejor infanta solitaria y lejos de la partida, listos, a pensar, nunca sabré porque motivo no se eligieron colores según la nueva teoría de los colores para los contrincantes, ni porque los blancos salen primero, pero vamos Manuel juguemos la partida, peones de avanzada de uno y otro lado, se lanzan a la carnicería con todos los limites para que su heroísmo sea anónimo, salta caballo izquierdo a su primera posición de ataque, alfil izquierdo a la mitad del tablero, jaque a la torre, cae la torre, pero esta vez no por obra de ninguna Iparraguirre, vamos pausemos el juego y pensemos mejor las jugadas,  el tablero parece 
el patio del colegio Fotodespués de la orden de romper filas, minutos posteriores a la misa de la vigilia por la Virgen, Francisco Xavier se convierte en un contrincante digno, otro Francisco dirige en el Vaticano, Gonzaga corre al estadio, los de Borja se dirigen a los kioscos de comida, la promoción Centenario es agasajada en el comedor, las góndolas se estacionan en las inmediaciones, las misiones avanzan, a lo lejos adelante, el hermano Arias con los Scouts cantan, ratón, ratón, es lo que al gato hace correr, voy por los mares, de esmeralda y tul cantando alegre por el mar azul, vo, Bob, voy por los Mares de esmeralda y tul cantando alegre por el mar azul, y las chicas guías responden, amor, amor es lo que al mundo hace girar, y Toño Pérez del solar con la patrulla castores terminan la canción por el mar azul,   al otro lado, donde la ciudad se acaba, y se abre el inmenso pacifico, pero la partida tomo otro rumbo, ahora me toca mover y sale la reina a jaquear al rey rival, pero este tiene que esperar por su corona, su madre no lo deja salir, surgir por consejo de los lores, o loros da lo mismo aunque  quede en prisión por no complacer a nadie, pero rezando el Our Father, esta vez corren del tablero dos peones, nadie los sigue, hasta llegar a Rectoría que por primera vez esta vacía, Mira Ignacio lo que hice de la partida, pero gracias por todo lo que tuviste a bien darme, en todo amar y servir, para la mayor gloria de Dios, ahora que quedan menos piezas en el tablero veo claro el mate, una vez que salga del jaque, pero vaya que hiciste, esto en billas se llama echada, entonces tomo la reina que avanza insolente, imparable, y come tu única defensa que pudo  salvarte del jaque, el resto es una corta agonía, el rey huye como su yerno, uno dos casilleros,  el implacable caballo lo persigues como los paparazis hasta que lo halla en Mallorca, en la Sala de las Muñecas ¿recordando la infancia su majestad?, ahora no lo salva ni las colonias, ni la corte, ni mi tío abuelo Carlos J Rospigliosi, ni Ana Torroja, ni Cervantes, ni todos los inmigrantes, ni su mesada real,  le queda un casillero, el único que le queda antes de llevarlo a la Bastilla, para que estudie el código Napoleónico, para librarse del juez Baltasar, con el dolor de Carlos V, de la generación del 98, del afrancesado escritor peruano en su paso por Madrid o de su compatriota nacido en ultramar, premio nobel de literatura y por ultimo ni el curro Jiménez, le devuelvo todos los títulos de nobleza en los que nadie cree pero conservan fetichistamente,   está usted en jaqué mate, así acababa la partida que le gané o apropiadamente que tuvo a bien perder por demasiada generosidad, humildad, desprendimiento, y harto sentido común mi ahora amigo  Manuel.

Vientos

                    
                                                 

no estoy ni estaré seguro de que es lo que quiero, 

pero de algo estoy completamente seguro,

 que es lo que no quiero en mi vida para ser un tranquilo ser, 

ahí va la lista o una pequeña parte de ella. 

no quiero ser un conductor en el trafico limeño,

una excusa en ningún idioma,

tampoco tu compañero en los tiempos del cólera ni tu mareo en la sima,

 menos tu droga o tu conciencia,

 no quiero ser tus mañanas inciertas como las cierta,

 no quiero ser  ni tu sádico ni tu masoquista favorito,

 ni la luz en el atardecer de tu vida, 

no quiero ser mas que nadie,

 ni el pisador de la capacidad ajena,

tampoco tu príncipe azul,

 ni tu pena capital,

 no quiero ser tu violencia en una apacible playa norteña,

 ni tus ojos rojos, ni tu nariz destilando blanco,

tampoco tu super ego, 

ni el operador de la ecuación del hoyo negro, 

no quiero ser tu centro ni tus extremos, 

aunque llores a lagrimas sueltas tampoco quiero ser tu gravedad ni tu magnetismo,

 ni tu amante ni tu amado, solo quiero por hoy ser algo diferente, 

quizás yo en la sonrisa de tus labios.  

Permanencia como especie


Han pasado trece años del siglo XXI y nuestro mundo cambia de una manera vertiginosa para bien de pocos y mal de muchos, por todos los rincones las naciones se desangran como si esto remediara o reconstituyera las relaciones entre los seres humanos, las conquistas sociales son sólo leyes; mejor dicho, escritos que plasman buenas intenciones, las brechas económicas se agigantan entre los pueblos, la globalización es un término que se usa para describir las relaciones de las multinacionales, con multimillonarios intereses en todos los aspectos de las relaciones humanas, comunicación, consumo, política, cultura, generando una desigualdad en el reparto de las riquezas sin precedente en la historia de la humanidad, globalización que le da a la Tierra el peor de los tratos que nunca antes sufriera,   nuestro planeta ha albergado a través de los tiempos  a muchas naciones, a líderes de diversa naturaleza con actitudes diferentes, pero cambió muy poco, esencialmente como humanos no nos alejamos del ego, de la soberbia, y del a mí que me importa, por más esfuerzo que hicieron y hacen los científicos por dotarnos de conocimientos para un mejor manejo del medio ambiente para nuestro beneficio como sociedad, dichos elementos cognitivos se han bifurcado, han derivado en pura teoría y en los intereses mediáticos que conllevan  en la contaminación de los mares, de los suelos, de la atmósfera, en la explotación irracional de los recursos naturales, al extremo que se tuvo que reconocer y explicitar en Estocolmo a modo de denuncia que para saciar el hambre de nuestro planeta sería necesario de siete planetas Tierra para revertir esta situación, esto solo en relación a una necesidad vital, que por supuesto no es la única ni la más importante, ¿y la vida?   
Hoy comparto y coincido con el profesor Karl Sagan en su reflexión plasmada en PALE BLUE DOT,  a raíz de la última foto de la Tierra que tomara el explorador Voyager, a miles de kilómetros de Plutón a su salida del sistema solar, aquella famosa y única foto en el espectro bidimensional donde se capta a nuestro planeta como un pequeño pixel color azul en una gran pantalla y que le hace expresar que “que no existen indicios que de fuera nadie vendrá a salvarnos de nosotros mismos y que tenemos la obligación moral de llevarnos como especie en mejores términos de lo que nos llevamos hasta ahoraCreo que es necesario tomar pronto y en serio la advertencia. -  ¿quizás sea muy tarde? -, Mientras hombres de ciencia  y nuestros literatos hurgan en sus conocimientos y en los de sus antecesores para convertirse en clásicos, de esos que las generaciones futuras puedan indagar para nutrirse y alcanzar  ser una mejor persona cualitativamente, en un primer paso y cuantitativamente luego, nuestro mundo agoniza casi al punto de quitarnos los sueños de permanencia como especie.

sábado, 11 de mayo de 2013


XILOCAINA EN EL ALMA


¡Vuelvo a caminar! -título de un blog que leí no hace mucho del Internet- trajo del recuerdo mis rutinarias caminatas que hacia todas las mañanas muy temprano de lunes a viernes rumbo al paradero, donde tomaba mi habitual movilidad al trabajo; este recuerdo no tendría nada de peculiar si no estaría marcado por una imagen que vive latente como queriéndome gritar algo que pretendí por mucho tiempo olvidar y que deje pasar por tener inyectada en el torrente del alma xilocaina.
Este recuerdo, es el grito de una conciencia que no quiere hundirse en la indiferencia y la insolidaridad que por miedos, falsos pudores, comodidades y cobardías un día se negó a extender su mano para hacer el milagro de que un arco iris saliera en un corazón, cuyo cielo estaba gris.
Eran las 6:45 de la mañana de un día que nunca olvidare, donde yo presurosa caminaba por las rutinarias calles que siempre recorría; calles silenciosas y tranquilas, con casas de puertas cerradas, con la misma barrendera acuciosa, las mismas mujeres en sus carretillas de emolientes dueñas de sus esquinas, los mismos perros callejeros cual trasnochados buscando donde dormir; algo rompió mi aburrida caminata, alguien logro fijar mi atención marcándola para siempre. En un esquina estaba una mujer menudita de piel tersa y blanca como la leche, con un vestidito de flores pequeñas color pastel, mirada gacha, miedo y vergüenza en sus ojos, con ansias de escapar, pero frenada por una necesidad que no le permitía huir de allí; esperando como si no quisiera que llegara; su miraba delataba una conversación interna, un grito silencioso que suplicaba ayuda para no llegar a hacer lo que la vida le estaba obligando a hacer; recuerdo que pase y no pude dejar de mirarla y una gran tristeza se apodero de mi; en ese instante me pregunte ¿que esperara esa dama tan bonita con mirada inocente y dulce? ¿no creo que sea lo que pienso? No, no que va, me decía ¿esas, no tienen esa mirada limpia, aunque sufrida pero limpia?, ¿estas exagerando, no especules? ¡veras que mañana ya no estará!. En este dialogo interno una vocecilla de muy adentro me decía, acércate un instante, mírale a los ojos y dile: ¡no lo hagas! ¡hay esperanzas! pero por tener el alma adormecida por mis perjuicios y temores pase de largo, diciéndome ¡no es tu problema!, ¡ella sabrá que hace!.

Cambie de rumbo preocupada en mis problemas y necesidades, quizás llevada también por una conciencia que no quería mirar la transformación de ese ser cuyas puertas se le cerraron, que se quedo sola sin esperanzas.
Hoy me pregunto, que hubiera pasado si me acercaba en ese instante para tan solo decirle una palabra de aliento, que quizás esperaba, ¿que hubiera pasado? me pregunto. Me pregunto también ¿serás tu capaz de salvar una vida?. Una simple palabra, o un abrazo, o un gesto se necesitan para levantar, para animar; necesitamos de cercanías, de presencias, dejar atrás la indiferencia, así seremos hacedores de milagros de cambios, esos que gritamos en las calles en las grandes manifestaciones y las charlas.
Y a ti mujer te digo, perdón por ser cobarde, egoísta, indolente, por pasar de largo; estas allí por esos pecados, mas que por tu pobreza, mas que por tu necesidad.
Hoy retome mi caminar, ya no lo hago con xilocaina en el alma, hoy mi ojos quieren regalar esperanza, alegría, hacer que salga en los cielos de quien se cruce en mi camino un arco iris, por ti mujer que marcaste mi vida.
esta reflexión profunda pertenece a mi amiga del alma y compañera en Dios gracias Tati Herrera

jueves, 9 de mayo de 2013

Ternura


Cayó el sol intenso de verano,


 cayó la luna llena de sueños,


cayeron las lágrimas y seguirá cayendo la justicia, 


mientras la monja cae en sus rodillas.


caigo de pie, ante los ojos inciertos, de afectos inciertos, 


como cae la bolsa de Nueva York;
 

seguirá cayendo el tiempo,
 

mientras callas y encalleces el corazón,


inundando la mente de lo que filtra el alma, 


no cae, hemos caído en el punto de vista exclusivo,


como cae el sol en el mar, 


hay un fragmento del mañana copado del pasado,


donde se refleja tu hoy, tu cara tierna, 


como tu ternura de infancia esa que es mía para toda la 

vida.

Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...