lunes, 16 de diciembre de 2013

Morir viviendo





Puedo vivir luego morir

entre las olas, lentamente,

puedo importar y exportar,

ofrecer,  recibir,

remanso, torbellino,  

puedo ser pez, asimismo nadar

en carencia o abundancia,

puedo viajar  y retornar

a cualquier diminuto lugar,

puedo temer y confiar

cantar y enmudecer

entre tus brazos mujer,

algo más que ayer,  puedo doler

y avistar y hasta volar,

puedo sentir que hay final,

o que no entrego más.

Puedo pasar, pasando

con pasar eterno,

puedo gotear o secar

lágrimas en cualquier esquina,

puedo disimular que me da igual

lo que le pase a este mundo,

y hendir los versos en mi piel

puedo correr quizás escapar

de ningún ajeno paraje,

y entre paredes retenido

y entre calles olvidado,

puedo fraccionar  y compartir

romperme el alma en tres,

tragarme mi apetito otra vez,

puedo rotar y trasladar

quebrarme  y aumentar

un tanto así maravillar

y ser extraño en mi lugar

puedo incordiar  también errar

y joder por dignidad

puedo ser factible de embaucar

puedo sentir que sin todos es fatal

y advertirte  sin hablar

puedo vencer y sosegar

y en una rosa quedar.
   

  

  






sábado, 14 de diciembre de 2013

Tu el agua yo la sal




Mira como se reagrupan los lazos

desde las ventanas,  tú el agua

yo la sal erosionando ariscas peñas

aprendiendo amar

moviéndonos como el mar

en infinito balanceo,

nos quedan regalos por abrir,

frente a frente mirar,

escabullirnos en la intimidad

a tientas escudriñar cariños

que nos pueden redimir

de las palabras que existen,

y listo ver la semilla germinar

en nuestro <de dos se aprende>,

ya es tiempo,  a desplegar

alas camino al nido,

aunque siempre anduve por casa.

Al esclavo de la ausencia

le daré unas cuantas canciones

para que rompa cadenas

y  no duelan las espinas,

mi amor no colecciona pero une

nuestros labios cuando

pide que hablemos,

lo que nunca oímos, qué claro

entendemos, mi amor también

tiene miedo a las alturas

y repugnancia a lo que limita,

mi amor tiene paras y trabajos

vivas gratificaciones  

e intrincadas correcciones,

mi amor tenía pre cultura

antes que llegaras,  mi vida,

y hay algunas cosas por salvar

la rosa blanca, el río y las montañas,

nuestra esperanza de juntarnos

de encendernos o apagarnos

y los latidos que aguardan sus arritmias,

mírame soy feliz,  tú me has dejado así.



















viernes, 13 de diciembre de 2013

Toda tu mujer





Tu disposición de entrega me envuelve


como la noche que respiré por vez primera

sin gritar tanto para no desentonar 

con la armonía de la dedicación,

compañera, de extremidades vigorosas

como el alma que enciende la altura

de tu blanco escote que abres con suavidad

para mostrar latidos prestos a la mirada

y que ves, ¿dime que ves? si hay algo,

¿un manantial? sintonizando un cabo entre las manos,

mi muestrario de labrador indómito y de arañazos

sobre la piel, sobre la miel, sobre el papel, sobre los años, 

y retozar al interior como fruto de la tierra,

ya estas aquí y quiero bailar hasta perdurar

hasta escapar, hasta persistir en tu gracia, 

hasta descalzar nuestros pies, hasta la manzana sin daño, 

nuestro amor se vistió con ropaje de expresión 

que no son tan de ti, tan de mi, son tan nuestras,

como la siempre verde trepadora hiedra 

que me cubre vetusta angustia, llenándolo todo de si 

a pocos, con apetencias, con labios y con toda tu, mujer.   





  











  


Luna de flores

En conjunción la luna, el ulular de la lechuza, las buganvilias de color abstracto,  su torso de hogaza y la noche de barro. Las translúc...