miércoles, 27 de diciembre de 2017

De tal modo


Ella, sin someterse al status quo,
se entrega a los cambios que las poderosas
manos de la vida obran,
se aventura con sus ojitos
a encender el alba,
mi corazón se dice así mismo
sólo te estoy engañando
haciéndote creer que sin ella no eres feliz,
en mis labios la saliva anhela seguir su ayer,
no sabrás a que sabe la libertad hasta que la pruebes,
asoma un tenue verano con sabor a entrañas
y pies descalzos,
el aire fresco concilia con este simple instante,
los besos sin llegar ya son nuestros,
ella toca la realidad de tal modo que siento la libertad y el amor
su perfil transparenta el suelo común,
voluptuosa intemperie,
heredera del mar y las estrellas,
con tobillos de agua inocente,
en su cintura selecta y geológica
fluye el universo vivo,
sólo su talle amplio como el cielo
vulnera la treta con que domino al hombre.

















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