domingo, 23 de julio de 2017

Arrebol


En la mitad de la noche
tu corazón es un rebosante candil
donde se articula la gama del amor
sobre el calor del tiempo,
presagio que llenó la casa
con una hoja de púrpura profundo,
tú has querido el sonido puro
sentir lo que la presencia nos concede,
capullo que se abre en arrebol
tramado en su propio zumo,
sólo tu ternura preservó limpio mi amor,
firmamento libre de nubes y vestido
donde persisten todas las primaveras,
discurro como arroyo,
no me ciega el inmortal prodigio de la vida,
ni amanecer antes que amanezca
en el arrojo elevado de tus pupilas
que cantan aquí se crea, se brega, se ama,
se cura todo cuanto hace falta,
con sólo respirar la luz que de la boca emanas,
entraña a entraña juntos de talle a manos,
manos que forjan los días que nos faltan,
hasta ser cada cual cada uno
prolongando el movimiento de los dedos
en la mitad de la noche, en el mundo,
tu corazón es candil rebosante 
y el mío capaz de agua y tierra.







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