viernes, 17 de marzo de 2017

Permanencias


Las lluvias de marzo 
aceleran su franja de puñal,
hay en mi pecho una fosa muda
donde yacen algunos de mis sueños,
las horas rebosan en las calles y refugios,
yo te doy un espacio que habla,
crisantemo, pétalos húmedos, 
siento en mis entrañas,
en la nación del agua, tus rizomas
que de cada nudo traqueal
afloran colores resucitantes,
apremiante aliento escrito, 
el día se estiró para ser holgado,
mas que el propio universo, con tinieblas,
con la muerte agazapada en los ángulos terracotas,
¿seré yo el paraíso que batalla por ser tierra?
¿O simplemente lo que queda de ella?
como sea, ahora le extirpo a la ironía del destino
un poco de lo que creo que soy,
escribo, leo para no abandonar el camino
hacia mi mismo, desprendo de mi piel
otro verso por poco la conciencia del mundo,
el presente se suprime con mis rastro,
encima del mojado reflejo de la roca
se abre la luz que nos muestra
el amor del polvo irresistible
se el Dios de la vorágine ante este orden,
he avalado tus palabras, creador poesía,
te sigo leal incluso cuando no te reconozco,  
un celaje de restos y recuerdos de hojas despoja el cielo, 
¿cómo haces para permanecer bella,
para reverberar en mi corazón tu rostro de flor? 


                             El color de los andes
 



  

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