domingo, 8 de enero de 2017

Labranza



Un manto oscuro 
absorbe a su paso el último fulgor
y se bebe la primera estrella,
inagotable es la conciencia
que se pliega sobre su espalda,
vuelvo a respirar sin consumirme
su labios laten contra la extinción
en los límites tersos del tiempo,
escojo la flor cósmica de sus susurros,
el día se fortalece de las noches
su amplitud me dedica una fruta,
lleno de su propio ser de paz verde 
en la intensidad de su expresión
mirada de orilla, 
universo de labranza, 
un aire apto
me devuelve al calor de sus entrañas,
soy un río transparente
en pos de una gota de océano.
 
A las diversas superficies de la oscuridad
la clara curva de su atento talle ,
en nuestras huellas se mueven
los sentidos de las sombras
y yo sujeto mis manos a ella.





 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Huesos púrpuras

Mujer tu nombre es el amor, rosa de fuego en la noche gélida de los andes, mi necesidad un cuerpo  que descubre sus misterios,  eres ...