lunes, 25 de agosto de 2014

De la carne







De la carne recibí la carne,

la muerte, los latidos 

los nervios, las entrañas,

el rostro es el reflejo del alma

¿vendrás conmigo a ver las fogatas

de San Juan con los cerillos apagados?

Hay que distraerse en el campo,

danzar con las mariposas

y los silbidos del viento,

conversar con los tallos 

que tienen abierto los brazos.

El peor enemigo de este lugar,

el amor ha querido 

encontrarme en camino,


mi estrategia no es correrte

cuando tanto he buscado,


cada vía me lleva

por siempre al mismo final,

vestido de plumas 

saboreo el deseo,

golpeo el aire lo golpeo.

soy quien te asfixia y libera

del verbo temer,

tuve y retuve al pequeño y al mar,

si quieres te doy el concepto 

que es un amigo,

el conejo está sentado en la luna

cuando te intento acariciar,

sabes que no vale la pena venir 


de tan lejos para darle un vistazo 

al vaso sin fondo.

hoy dista mucho de ayer

es la cruda realidad

y la voz de la inocencia,

efímera, instantánea, coyuntural,

que se abraza a los huesos,


cuando la mar es un mar 

que empieza a hablar,

uneme a tu pecho

a cada uno de tus hechos

siembrame de estrellas 

con tus manos de sueños

y hazme escuchar la música olvidada.



   

























1 comentario:

  1. Hermosos versos y metáforas encuentro, muy bien acompañados de tan magníficos cuadros. Un saludo.

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