miércoles, 26 de noviembre de 2014

Fruta prendada








En medio del jardín




cada uno es capaz




de reforzar su reflejo




y sus sombras.




Frente a mí, entre las ramas




lentamente te conviertes en fruto,




el ciprés rodea con aplausos,



fue simple que subieses desde la raiz




hasta los lóbulos memoriosos,




con la tonada de savia,




y el flujo de tu canto,




de ese que curva el universo.




No sé que harás esta noche en mi nombre,



vuela un zorzal  pronunciando el tuyo,



huelo el barro detallado de tus manos,



flor balsámica, segmento de cielo.



Un resplandor azulino zarpa del arroyo,




se acerca discreto pero se junta,




sol tierra, linfa firmamento,



añade el gusto y la ternura,



un susurro vuela, circunda,




se alza y abraza;




no es un abrigo pero da cobijo,




señal sazonada en la espesura, 



mi sed te bebe, se llena de tu esencia,




beso que se eleva desde el barro,



mirada de fruta prendada



disfruto la resonancia de tus dedos




cuando rozan mi piel y encienden el día.

























1 comentario:

  1. bello poema, "huelo el barro detallado de tus manos,
    flor balsámica, segmento de cielo.
    Un resplandor azulino zarpa del arroyo",.........la descripción por la naturaleza ligada a tu alma, poeta, felicidades. Alexia Landeau

    ResponderEliminar

Huesos púrpuras

Mujer tu nombre es el amor, rosa de fuego en la noche gélida de los andes, mi necesidad un cuerpo  que descubre sus misterios,  eres ...