miércoles, 10 de junio de 2015

Encuéntrame



Encuéntrame en la vida

aunque tengas que mirar al cielo

con esos ojos vastos y elocuentes, 


para amar ese poco de superficie

planetaria que somos,

ese vuelo de palomas,

internándose en un manzano florido,
 
ese chispazo de colibrí 

que bebe del néctar añil

sin detenerse un solo instante,

revuelto, colorido lienzo de alevillas.

el antes y el despues no  importa,

localizame en la vida.


Encuéntrame en la sustancia

aunque tengas que cruzar,

el portal de las primeras horas

de las últimas tardes otoñales

con luz tibía chaclacaína,

para desnudar el corazón noctámbulo

en el centro del océano.

Encuéntrame en las metáforas,

que son de carne y hueso, que sienten,

que ríen, encuéntrame en el dolor

que no mata pero duele,

y en el asiento de atrás

del coche que conduces,

sí nos contemplamos sabemos

que va a pasar, otro norte no tengo,

mas que aumentar las estrellas

en el firmamento de tu espalda,
 
encuéntrame en la calle del aliento

en los ojos amplios de luz 

donde el universo concentró la palabra,

en un  blues del Mississippi,

en una pollera altiplánica

en los pies de los caminos arenosos,

en la piel experta en resistir el sol

y en las manos dichosas de la niña

tejedora de hualhuas, encuéntrame en tí

cuando abres la ventana y agradeces.




 

 

 

 















 

   




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