jueves, 5 de junio de 2014

¿Y nuestro tiempo?





¿Dónde está nuestro tiempo?

¿en la ráfaga de viento al borde del azar,

o en el riachuelo que dejó de ocurrir?

¿en el pretérito que no termina de pasar?

¿dime, ha de sobrevenir?

¿en las diarias últimas cenas

o en el menú de los agachados?

¿en el prodigio de la fibra óptica

o en la consentida hipnosis digital?

¿cerca al hálito de la alborada,

o en el paroxismo neoliberal?

¿en el descenso hacia el medio sueño,

de alguna media ilusión?

¿quizás en lo escrito por Voltaire,

o en la rodante cabeza de Robespierre?

¿en qué revolución, en qué París?

¿situado fuera de tiempo?,

¿ahí donde está la idea floreciente

de la colonia en Marte?

¿acortando o dilatando las horas

de un día de setiembre?

¿Sin madre, sin padre, sin hijo?

¿ en el contento de la carne

o en la elevación trascendental?

¿En qué apogeo, de qué trascendencia?

¿Quizás lo tengo en mí?

¿en la mano qué sigue el lejano

itinerario de otra mano?

¿en las olas enrojecidas por el atardecer?

¿en los arcanos de la lanza y el cáliz o

tal vez en los bulbos de tulipanes?

¿Dónde está nuestro tiempo?

¿dime, dónde?

¿En los films hollywoodenses, 

en el Mall de los sentidos

o en las bibliotecas atiborradas de clásicos?

¿en el tañer de las campanas

o en los redobles de los tambores?

¿en un vasto, convulsivo y colectivo llanto

o en el silencio de los inocentes?

¿En la cura de un brujo africano

o la negligencia de prácticas hipocráticas?

¿Pueda que esté en un relleno sanitario

o debajo de las nubes de anhídrido carbónico?

¿Bajo pillajes acumulados en bóvedas blindadas

o en la reconstrucción de los templos?

¿Será que soy sordo de pies alados?

¿en la capacidad del hombre de hacer el bien

y el mal con la misma frialdad de ánimo?

¿Pueda que mi ceguera no me deje escuchar,

ni mi tacto  te quiera rosar?

¿Dónde, dime dónde está nuestro tiempo?

¿reinando sobre las tinieblas, como reinaría sobre la luz?

¿en las escalinatas de un viaje a la indiferencia

o al destino de los seres vivos?

¿en el hormigón perdido entre los gases activos

o donde ya no están los glaciares?

¿Tal vez está en el dolor de la evocación

o en las raíces que se abrazan a la tierra?

¿Dónde está?









    

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Animal penitente

 Mi amplia prisa entrega la magnitud de mi coraje. es claridad la lumbre y empacho la luna,  Escapo en dirección a la esencia m...